Este verano es atípico en muchos sentidos. Es nuestro segundo verano de pandemia, y durante este verano se llevarán a cabo los Juegos Olímpicos de Tokio y en estos momentos se desarrolla una Eurocopa sin una cede definida, pero con varios juegos regados en diferentes países a lo largo y ancho del viejo continente. Este verano me hace recordar el lejano verano de 1992, verano de Juegos Olímpicos, con una ceremonia de apertura en verdad memorable, y una Eurocopa que se realizó en Suecia también memorable pues el caballo negro del certamen, el equipo por el que nadie apostaba ni dos centavos, ni siquiera en su propio país, ganó dicho torneo en circunstancias bastante especiales. Dichas circunstancias son retratadas en la película Sommeren ’92, Verano del ’92 en español. Esta película que es una combinación entre drama y comedia, nos narra cómo desde el momento en que el entrenador Richard Møller Nielsen fue seleccionado para dirigir a la selección danesa no recibió ni el apoyo ni ...