Todos los que son detractores de Zack Snyder de una u otra forma han llegado a pensar que el universo cinematográfico de DC estaba en coma, con un paso y medio en la tumba sino es por ciertas películas que llegaron en el momento oportuno, algunas con un argumento menos siniestro, menos oscuro y con una paleta de colores más brillantes… y luego está Sean Gunn; el afamado director que le dio vida a Guardianes De La Galaxia y que, de manera un tanto extraña para los que no son versados en las redes sociales, se vio envuelto en un controversial torbellino de reclamos por ciertos tuits de origen bastante venenoso que provocaron su eventual despido de Marvel Studios. Como un salvavidas, no sabemos para quién, llegó la oferta de Warner Bros de dirigir la secuela de Escuadrón Suicida. Sean Gunn realizó un trabajo excepcional, le imprimió ese sello particular, ese humor exagerado en ocasiones que, mezclado con esa abundante explosión de tripas y salpicaduras de sangre, nos hace recordar...